LA AVENTURA DE SER PROFESOR José Esteve Por: Vanessa Fernández Álvarez
- Prácticas Pedagógicas

- 4 jul 2020
- 3 Min. de lectura
El autor nos inicia con una percepción propia sobre la ambivalencia de la profesión de ser docente o el enseñar, posteriormente nos hace una breve anécdota de como fue su primer día de clase siendo maestro y la experiencia que enfrentó en este campo del profesorado.
Desde su punto de vista referencia a los contenidos, proyectos capacitaciones y numerosos trabajos que se realiza en la academia (universidad), de una u otra manera el prepararse en contenido es un plus, sería un extra para cualquiera que desee postularse como docente en una institución; porque eso es requerimiento en documentarse, estar a la vanguardia, estar actualizado, innovar y ser recursivo y un sin número de requisitos. Pero en el momento oportuno de obtener esa experiencia laboral y estar de pie delante de una cantidad de estudiantes quizá los nervios se apoderan y todo lo preparado para iniciar la clase se convierte en un desafío o en el peor de los casos que la tierra se abra para que nos trague.
El autor José con el tiempo descubre que el objetivo es ser maestro de humanidad con el propósito de ayudar a comprender y entender a los estudiantes dependiendo del mundo en que le rodea.
El trabajo del maestro se basa en enseñar, pero es hacerlo desde la iniciativa de lanzar preguntas en que el estudiantado se obligue a pensar y genere respuestas criticas o también pregunta y así se logra un aprendizaje constructivo; en caso de estudiantes en cursos avanzados. Por otra parte, el autor relata que surgen unas dificultades que a través de su trayectoria profesional las menciona en este orden:
1. Identidad profesional
2. Comunicación e interacción
3. Disciplina
4. Contenidos y niveles
José hace una comparación entre los profesores novatos, menciona que la experiencia es por ensayo y error y, los profesores experimentados de primaria y secundaria ya vienen con un vasto conocimiento en técnicas y metodologías de abordar una clase.
Personalmente puedo extraer que la lectura que plante José Esteve es de manera reflexiva y orientadora para los futuros profesores y me atrevería decir que también es de sugerencia para los docentes experimentados; desde mi punto de vista me llamó la atención porque en particular me estoy formando como educadora infantil y aún no tengo ninguna experiencia profesional y es muy alentador de saber que alguien ya haya pasado por todos los obstáculos y retos que conlleva el ser docentes lo plante desde su perspectiva y sin rodeo. Sin embargo, el análisis que puedo interpretar es, que el ser docente no se hace sino se nace porque no depende de los contenidos que se aprenda en la universidad sino, la pasión y el amor para ejercer esta profesión se requiere de ayudar al prójimo y de ponerse en el lugar de ellos en esta caso son los estudiante; tratarlos como un diamante en bruto por decirlo así, es hacer que saquen de ellos sus cualidades, destrezas, potenciales y aún que afloren sus debilidades para ser nosotros los docentes el papel de alentador y en los mejores de los casos convertirse en alguien de confianza para que los estudiantes se sientan seguros y con la libertad de expresar sus opiniones en clases sin que se lleguen a sentir frustrados ni con pánico escénico.
En conclusión, se debe llegar al salón de clases con la mejor actitud y ser optimista no creerse que todo lo sabe aun cuando tenga los contenidos claros y de esta manera no se sentirá fracasado e inferior si llegase a tener algún inconveniente en el ámbito laboral ya sea en un aula o lo relaciona con la educación; a mi parecer se debe disfrutar cada momento y sentirse orgulloso de ser docentes y amar a los estudiantes.
Bibliografía
Esteve, J. M. (1998). La aventura de ser profesor. Cuadernos de pedagogía, 266, 46-50.
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