LA AVENTURA DE SER PROFESOR. (Reseña)
- Prácticas Pedagógicas

- 6 jul 2020
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JOSÉ MANUEL ESTEVE ZARAZAGA. LA AVENTURA DE SER PROFESOR. España, Publicado en cuadernos de Pedagogía Nº 266, 1993. Págs. 46-50.
En este artículo científico el autor José M. Esteve relata como la experiencia de docente está marcada a base de ensayo y error. De igual manera, nos muestra que se necesita un recorrido desde la práctica para lograr la libertad y la alegría en el campo laboral, debido a que permitirá al educador sentirse útil y valorar su trabajo.
En este escrito, Esteve afirma que durante este proceso descubrió que lo importante es ser maestro de humanidad, que el docente debe dedicarse a pensar en cómo ayudar a sus estudiantes a comprenderse a sí mismo y el mundo que le rodea. Por eso, ve necesario e importante recuperar y transmitir el sentido de la sabiduría.
Tras veinticinco años de experiencia profesional, señala cuales son las dificultades que se pueden presentar en este ámbito, como lo son: la construcción de la identidad profesional, el papel de ser interlocutor, el resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimientos de los alumnos.
Con respecto a la construcción de la identidad profesional, considera que las dificultades de los docentes en primaria son distintas a los de secundaria. Por ello, expresa que los primeros, tienen problemas de idealización, ya que se han enfocado en su formación inicial, es decir, en los contenidos de enseñanzas, básicamente saben que deben pensar, hacer y evitar, más no como se van a enfrentar realmente en el aula de clase. Mientras, los segundos, no tuvieron una vocación clara de enseñantes, en ellos predomina el modelo del investigador especialista. A su vez, en esta temática resalta que la humildad es la clave para aceptar que como profesor se debe estar al servicio de los estudiantes.
Por otra parte, el segundo problema que menciona es el de comunicación e interacción; manifiesta que el docente debe conocer y manejar las técnicas de la misma, para expresarse con seguridad ante grupos determinados. De igual manera, debe saber escuchar, preguntar y en qué momentos abandonar la escena, quiere decir, interpretar las señales, para así lograr empatía con sus estudiantes.
De igual manera, revela que otro obstáculo dentro del aula de clase y que puede generar ansiedad en los que inician sus experiencias pedagógicas, es el manejo de la disciplina. Por lo cual, considera que el educador debe aprender el trabajo en equipo, negociar y dialogar para llegar a acuerdos con sus educandos, de tal forma que no se vea afectado el ambiente escolar.
Con referente a los contenidos y niveles, dice que el profesor debe adecuar sus conocimientos para hacerlos accesible a sus formaciones. Por tal motivo, tiene dos alternativas con sus estudiantes: Engancharlos en el deseo de saber o dejarlos tirados conforme a las explicaciones que se les va impartiendo.
Para concluir con su artículo, manifiesta la satisfacción que ha tenido durante el transcurso de su profesión. Aclara que aunque para la sociedad sea más importante el poder y el dinero, su desafío es el saber y comunicarlo. También, es consciente que en medio de todo el profesorado hay maestros de humanidad, quienes enseñan a sus estudiantes a enfrentarse consigo mismo desde la educación inicial hasta la universidad.
De esta manera, se pueden deducir varios puntos; en primer lugar es importante resaltar que aunque este escrito fue realizado hace dos décadas y siete años, el mensaje no está apartado de la realidad actual. Por el contrario, es notable que se siguen presentando las mismas circunstancias. Por eso, quien haga lectura de este texto puede sentirse identificado con el autor, puesto que no se puede negar que al iniciar la experiencia en el campo pedagógico, siempre existe la ansiedad o el gozo por vivir este descubrimiento, esto es lo que expresaba Esteve al principio del artículo, cuando llamaba a la enseñanza una profesión ambivalente.
En segundo lugar, la invitación que hace este escritor a todos los docentes, sobre ser maestro de humanidad, sigue siendo fundamental para el proceso educativo, esto nos demuestra que el valor de esta profesión tiene sentido cuando se está a disposición del estudiante y, se buscan las estrategias necesarias para que el conocimiento que este adquiera no se limite a simples conceptos, sino que recobre significado en la comprensión que tenga de sí mismo y de la sociedad en el que se encuentra inmerso.
En tercer lugar, permite a los educadores en formación darse cuenta que en las distintas problemáticas del entorno escolar, la actitud personal es una herramienta para la superación de las mismas, a tal punto que todo este proceso se convierte luego en un trabajo placentero, dando como resultado el lograr la construcción de la identidad profesional, la comunicación e interacción de manera eficaz, el manejo de la disciplina y el enseñar de acuerdo a los estilo de aprendizajes de cada estudiante.
En definitiva, este artículo puede enriquecer e inspirar al profesorado, para que cuenten sus experiencias a quienes se sumergen por primera vez en el descubrimiento y la vivencia del aula de clase y de igual forma exalta su valor, porque este gremio promueve en sus estudiantes el conocimiento de su cultura y la construcción de alternativas para su transformación.
Gisella Melissa Cuentas Rivera.
Estudiante de Licenciatura en Educación Infantil, V Semestre, Universidad del Atlántico. Barranquilla, Colombia.
Bibliografía.
Esteve, Jose (1993). La aventura de ser profesor. Disponible en: https://www.ugr.es/~fjjrios/pce/media/6-AventuraSerProfesor.Esteve.pdf
Fundación Dialnet. Información básica sobre el artículo la aventura de ser profesor. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/ejemplar/4034
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