Reseña del artículo “La aventura de ser profesor”
- Prácticas Pedagógicas

- 5 jul 2020
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En el artículo original “La aventura de ser profesor” Publicado en Cuadernos de Pedagogía, / Nº 266 / febrero 1993/ ), idioma español. Escrito por el autor José Manuel Esteve Zarazaga, el cual fue un profesor e investigador de Pedagogía. Destacó en el estudio de la actividad docente y de la figura del profesor
El autor como primera instancia en el texto dice que la practica educativa se puede ejercer desde dos visiones diferentes: aburrirse enormemente y vivir con una gran ansiedad, o puede disfrutar y vivir con gran pasión lo que sus alumnos descubrirán día a día en sus clases.
Él explica sus experiencias en las aulas educativas donde ha ejercido su profesión por más de 25 años, cuenta como a través del tiempo llego a sentirse útil para los demás donde le daba un gran valor a su trabajo y convirtiendo cada clase en una aventura y un reto a nivel intelectual. para lógralo esto según Esteve el objetivo primordial es ser un maestro de humanidad. Pero para conseguir esto la primera tarea es crear inquietud en los estudiantes, descubrir qué valor tiene lo que van a aprender, recrear el estado de curiosidad en el que se elaboren las respuestas, para esto, hay que volver las miradas del estudiantado hacia lo que les rodea, obligándolos a pensar. Por consiguiente, también recalca que antes de aplicar un tema, se pregunta qué sentido tiene que se coloque al frente de grupo de niños o adolescentes para hablar de esos contenidos, que le va aportar y que espera conseguir para así luego conectar sus conocimientos previos con esos nuevos contenidos que va a introducir. Por último, se lanza un reto: hay que divertirse explicando. Este autor habla de la importancia de la renovación pedagógica, porque muchos profesorados se terminan aburriendo de su profesión ya que explican año tras año los mismos contenidos y de la misma manera.
Por otra el documento glosa a su vez las dificultades con las que generalmente se encuentra un maestro y explica cómo puede sortearlas:
Elaborar la propia identidad profesional. Entre los de primaria el problema es la idealización. El maestro novato debe volver a estudiar temas y estrategias de clase desde el punto de vista del profesor práctico y no del estudiante de magisterio. Entre los de secundaria, el problema es que la mayoría de profesores nunca tuvieron una vocación clara de enseñantes, pues estudiaron una carrera para ser otra cosa (químico, físico,…). Es importante la humildad para rebajar los conocimientos adquiridos en la carrera a la mentalidad de los alumnos.
Conseguir ser un buen interlocutor. Un profesor es un comunicador, y las situaciones de enseñanza se desarrollan en un ámbito grupal, por tanto, necesita dominar las técnicas básicas de la comunicación grupal, encontrar las formas adecuadas de expresión, dominar los códigos y canales de comunicación, distinguir los distintos tonos de voz que puede usar, …
Conseguir disciplina. Hay que convencerse de que los alumnos no son enemigos de los que hay que defenderse. Para ello, el razonamiento y el diálogo son las mejores armas.
Adaptar los contenidos de enseñanza al nivel de los alumnos. Hay que aceptar a los alumnos que uno tiene y atraer en ellos el deseo de saber, o se les va dejando tirados conforme se avanza en las explicaciones.
Y, por último, comenta que es posible que mucha gente piense que ser profesor no es algo socialmente relevante, ya que nuestra sociedad sólo valora el dinero y el poder. Pero nadie les puede quitar a los maestros y profesores el desafío del saber y la pasión por comunicarlo.
Con relación a este reflexivo artículo, el autor en el documento deja señalados algunos aspectos importantes de lo que es ser un maestro, gracias a sus 25 años de experiencia laboral como docente, recalca todas las retos y odiseas por la que debe pasar un docente, ya que no se enseña cómo ser un profesor, ya que es uno mismo el que aprende por ensayo y por error, como el mismo autor lo platean. Pero es que para nadie es un secreto que el primer día o en los primeros años en nuestra practica pedagógica uno quiere ser el mejor, caerle bien a los estudiantes, tener una clase amenas, pero no todas las veces se corre con esa suerte porque suele pasar que al afrentarse al grupo nos gana la timidez o la ansiedad y es porque no tenemos ni la más remota idea de lo que es un profesor, solo llegamos al aula con la clase preparada sin saber si a los estudiantes el tema vaya a ser de su agrado o en peor medida te encuentre con un grupo problemático y es ahí donde en esas cuatro paredes debes tratar de dar lo mejor de ti porque ni por mente se te pasa que te podías encontrar con esto. Ya sabemos que no todos los grupos son iguales, que los contextos y cultura también influye que los procesos de aprendizaje son diferentes que cada uno tiene su estilo y es porque como maestro debemos tener en cuenta que la esencia de este trabajo es estar al servicio del aprendizaje de los alumnos como dice (Jose Esteven 1993) y es ahí entonces donde nos damos cuenta que para ser un profesor debe ser de vocación que cada día que llegue al aula debe ser innovador y buscar estrategias agradables para no tener la misma monotonía que vuelve nuestra profesión un tedio.
Para terminar, quiero dejar esta cita que me parece pertinente en cuanto a mi juicio personal sobre el tema. ´´Lo que caracteriza al maestro es la sabiduría, la autoridad y la libertad, puesto que la sabiduría misma se relaciona con la vida no sólo con el conocimiento y la ciencia; es, además, el arte de juzgar rectamente las cosas, los acontecimientos humanos y, sobre todo a las personas; significa también asumir serenamente la realidad de la vida y encontrar el verdadero sentido en ella, referirse al sentido de lo humano y también de lo divino; es el arte de valorar justamente las situaciones y de ejercitar la prudencia en la forma de actuar, proceder con rectitud y buscar la justicia’’ (Remolina 2000, pag. 3). Por lo anterior en esta hermosa labor una de las estrategias para hacerla más enriquecedora es ser un maestro de HUMANIDAD y tener en cuenta que no hay profesor perfecto, pero si uno que quiere ser cada vez mejor.
Relatoria realizada por:
Laura Vanessa Riaño Barrios.
Bibliografía
Remolina, Gerardo. 2000. «Sabiduría, autoridad y libertad del maestro». En Orientaciones Universitarias. No. 18. Universidad Javeriana, Bogotá.
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